sábado, diciembre 30, 2006

El verdadero idioma de ETA

















Lo estábamos esperando, y ha llegado. ETA ha vuelto a aparecer utilizando el idioma que mejor controla, el de las bombas. La explosión de esta mañana en la T4 del aeropuerto de Barajas significa el particular regalo de Navidad de ETA al Gobierno y a los ciudadanos que tenían la esperanza de que la banda terrorista abandonara sus actos violentos. El año acaba, y con él ETA ha terminado con la posibilidad de llegar a un final dialogado de la violencia y con las esperanzas de los ciudadanos. El proceso está roto.

ETA ha introducido las bombas en la negociación y la ha hecho saltar por los aires. Las intenciones de los terroristas con esta acción no tienen una lógica racional. Si quería presionar al Gobierno para que cediera a sus exigencias, la maniobra no le ha funcionado. Si quería castigar a los negociadores por su negativa a relajar la presión sobre el entorno de la banda, también está equivocada, porque esta acción va a suponer un refuerzo de la lucha antiterrorista. Los etarras sólo han conseguido una cosa: que los españoles se unan en el rechazo enérgico a una banda tramposa, mentirosa y traicionera.

La acción de hoy parece ser un acto de venganza contra el Gobierno por no haber accedido a las exigencias planteadas en las negociaciones mantenidas durante los últimos meses. El atentado de ETA en Barajas muestra que los temores de los sectores cercanos a la derecha política hacia una posible rendición del Estado a los terroristas eran infundados. El Gobierno no ha aceptado el chantaje de ETA, y la banda ha respondido rompiendo la tregua que proclamó hace nueve años.

El instrumento de los demócratas para lograr el fin del terrorismo etarra eran las palabras, pero hoy nos hemos dado cuenta de que ETA no entiende ese idioma. Su verdadera cara ha vuelto a salir a la luz. Del mismo modo, Arnaldo Otegi se ha quitado la máscara de pacificador y se ha dejado ver como lo que es, el portavoz de una banda de asesinos. Su reacción al atentado no ha podido ser más cínica. Para Otegi, la explosión en el aeropuerto no implica la ruptura del proceso de negociación. Achaca la responsabilidad del atentado al presidente Zapatero y pretende que este acto sea un incentivo para continuar avanzando en el diálogo. Una curiosa forma de defender la violencia.

En las primeras horas después del atentado cabía la posibilidad de que la explosión hubiera sido obra de una escisión incontrolada de la banda. Pero corren las horas y cada vez está más claro que la dirección de ETA, esa que estaba sentándose a la mesa con los negociadores del Gobierno, está detrás de la explosión. La banda no tardará en difundir un comunicado justificando su violencia. Seguramente utilizará los mismos argumentos que Otegi para culpar al Gobierno de la vuelta a las andadas de los terroristas y acusará al Estado español de reprimir la libertad de los vascos... En fin, más de lo mismo. Mentiras, trampas, patrañas, y bombas. El único idioma que entienden. Vuelta a la realidad.

2 comentarios:

Juan Carlos Morgado dijo...

Ver todas esas imágenes me dan mucha pena ... es una lástima para el pueblo español


saludos desde Chile

Maldita_Rebeca dijo...

De verdad que no entiendo que pueden tener en la cabeza estos hijos de puta... no lo sé y eso aumenta mi impotencia... y también el apoyo que les rinden indirectamente algnos "demócratas"