martes, marzo 28, 2006

Internet gana otra batalla

El consumo de internet se disparó tras el anuncio de tregua de ETAEl pasado miércoles, cuando me enteré del comunicado de ETA, mi primera reacción fue encender el ordenador y hacer un repaso por los diarios digitales para recibir las primeras noticias de la tregua. Ni televisión, ni radio, y ni mucho menos, prensa. Quien mejor me informó en aquellos primeros minutos de sobresalto fue internet. Ahora, una semana después, la red sigue ofreciendo un enorme campo de informaciones acerca de la noticia del año, poniéndose en igualdad de condiciones con los medios tradicionales.

Es una cuestión de cantidad: las posibilidades de internet son infinitas, este medio tiene la capacidad de ofrecer un mayor abanico de informaciones, desde determinados datos a opiniones de todos los colores. Pero también es cierto que esta ventaja se puede convertir en un inconveniente. La enorme acumulación de noticias puede llegar a saturar al lector, con lo que, al final, su cabeza no podrá asimilar tantos impactos y acabará por no enterarse de nada.

Además, se añade la desventaja de que en internet no todo es fiable, hay mucha basura informativa acumulada. Pero esto puede ser solucionado con unas dotes básicas de selección. La cantidad está reñida con la calidad, pero si se sabe buscar bien se puede llegar hasta páginas que te informan de forma rigurosa y completa, más incluso que los paralizados medios de toda la vida. En la barra de la derecha podéis encontrar mi selección propia, podéis ver la gente que me mantuvo informado durante el día del anuncio de alto el fuego. Las ediciones digitales de periódicos nacionales me dieron los datos y los blogs me dieron diferentes perspectivas de la noticia. Unas personales, otras más analíticas; muchos bloggers desvelaron sus sentimientos, y otros tantos sorprendieron con análisis lúcidos sobre el proceso abierto a partir de ahora. Si esto no es información completa e interesante...

Pocas cabeceras mostraron originalidad en las portadas del día siguiente al comunicado: Alto el fuego, esperanza y cautela fueron las palabras más repetidasMientras, en la televisión y la radio, los contertulios de siempre decían las mismas cosas de siempre, en el mismo tono de siempre y con la misma falta de originalidad que siempre les ha caracterizado. Eso les pasó factura, e Internet les ganó una nueva batalla, como apunta Juan Varela en su Periodistas 21.

Por su parte, la prensa del día siguiente cayó en estos mismos defectos. Sólo hay que ver los insulsos titulares de portada para darse cuenta de la falta de interpretación que inundó nuestros periódicos. La gran mayoría, salvo honrosas excepciones, optó por titular con un aséptico “ETA anuncia un alto el fuego”... pues bien, eso ya lo sabíamos todos el día anterior. La prensa volvió a fallar.

Pero tampoco hay que desmerecer el trabajo de la prensa tradicional. Llenaron mucho papel con todas las repercusiones creadas por el anuncio de ETA, hubo mayor caudal de interpretación que un día normal y se llamó a expertos para que dieran una visión analítica del proceso. Cumplieron a duras penas su cometido y demostraron que todavía no se han rendido en esta guerra que le plantea el periodismo digital. Pero es indudable que su información se quedó extremadamente corta en comparación con los contenidos de la red. Infinitamente corta.

3 comentarios:

CinthYaCastaÑos dijo...

Saludos Mario!
Si, definitivamente la weB es actualmente un medio masivo, "express" para obtener información... claro.. con sus ventajas y desventajas..
pero aquí andamos no? jeje

Juan José Payá dijo...

Pese a la inmediatez de internet o de la televisión, me quedo con la opinión y análisis del periódico escrito.

Ale.

Mario Toledo dijo...

Juanjo, precisamente internet es el medio donde se pueden leer las mejores opiniones y análisis; los hay para todos los gustos, desde todos los ángulos y, en infinidad de ocasiones, de mucha más calidad que lo que leemos a veces en la prensa escrita. Sólo hay que tener paciencia y remover un poco para encontrarse con magníficos artículos.
Un abrazo, amigo.